Los Chicago White Sox buscan volver a ser relevantes en la División Central de la Liga Americana. El equipo del South Side ha sido uno de los más activos en la temporada muerta y, luego de varios años de polémica dentro y fuera del terreno, al menos hay movimiento. Eso, de por sí, genera intriga sobre el equipo que se está armando para la próxima campaña.
La línea central: juventud y producción ofensiva
Comencemos por la posición de receptor. Los White Sox cuentan con dos receptores que fueron novatos la campaña pasada: Edgar Quero y Kyle Teel, ambos entre los mejores receptores ofensivos novatos.
Teel, quien solo vio acción en 78 partidos, tuvo una producción ofensiva impactante para su posición:
.273 AVG / 8 HR / 35 RBI / SLG .411 / OPS .786
Por su parte, el cubano Edgar Quero presentó números estándar similares:
.268 AVG / 5 HR / 36 RBI / OPS .689
Ojo con Quero: su habilidad de batear a ambas manos le añade versatilidad al lineup. Hasta el momento, ha demostrado que su lado derecho es el más productivo:
129 AB / .357 AVG / 14 RBI / OPS .852 desde ese lado del plato.
En un béisbol donde el receptor ofensivo escasea, esta combinación impresiona. Cuando hay que producir con corredores en base, las entradas en cuclillas no parecen afectarles.
Con corredores en base:
- Teel: .315 AVG / 3 HR / 30 RBI / SLG .446 / OPS .875
- Quero: .291 AVG / 1 HR / 32 RBI / SLG .335 / OPS .705
Dos receptores así son pocos. Defensivamente, es un área donde ambos deben mejorar, pero por su talento y juventud —Teel (23) y Quero (22)— es un aspecto totalmente trabajable. El potencial de valor a largo plazo está ahí.
El campo corto: poder y métricas avanzadas
En el campocorto tienen a Colson Montgomery, quien conectó 21 cuadrangulares, la mayor cantidad entre los campos cortos novatos. Acumuló un WAR de 3.3, el más alto entre novatos en su posición, y un OPS+ de 130.
¿Qué es OPS+?
Un OPS+ de 100 representa el promedio de MLB. Cualquier cifra por encima indica producción superior al promedio. Por ejemplo, un OPS+ de 120 equivale a ser 20% mejor que la media. Es una métrica útil porque ajusta por factores como el estadio y sus dimensiones.
Jardín central: dinamismo y versatilidad
En el jardín central veremos a uno de los nuevos integrantes del equipo, Luis Ángel Acuña, adquirido vía cambio. Acuña viene de jugar el pasado invierno con los Cardenales de Lara, donde tuvo una temporada espectacular. Su mayor tiempo de juego en el jardín central será de gran ayuda, pero también puede aportar en el cuadro interior.
Defensiva y ofensivamente es un jugador dinámico. Acuña puede ayudarte a ganar un partido de múltiples maneras: con el bate, el guante o corriendo las bases. Su presencia le brinda profundidad y una chispa diferente a este equipo de los White Sox.
Una firma que dio de qué hablar
Una de las contrataciones que más sorprendió fue la del japonés Munetaka Murakami. Muchos esperaban que firmara en un mercado grande, pero tras reportes sobre dificultades ante pitcheos de 95 mph o más, no recibió la atención anticipada.
Al revisar su tiempo de juego reciente, se observa que:
- 2023: 140 partidos
- 2024: 143 partidos
- 2025: 69 partidos
Posiblemente hubo algún factor relacionado con su salud. Aun así, los White Sox vieron algo en el nipón y pactaron un acuerdo de 2 años y 34 millones, con un bono de 1 millón, según Sportrac.
¿Y qué puede aportar Murakami? Paciencia en el plato y poder. Uno de sus mejores años en Japón fue el 2022, cuando conectó 56 cuadrangulares, impulsó 134 carreras y bateó para .318 AVG.
En una División Central de la Americana que muchos consideran una de las más débiles, estos movimientos y adiciones hacen que los White Sox luzcan como un equipo joven, dinámico y versátil. Al menos en el papel, se ven mejorados y se perfilan como un conjunto interesante de seguir en la próxima temporada.

